La protección de datos en la nube es clave en una empresa

La actual normativa de protección de datos establece la necesidad de realizar copias de respaldo y procedimientos de recuperación de los datos personales. Además indica que una de estas copias debe estar en lugar diferente donde estén localizados los equipos informáticos. El cloud computing es la mejor solución para las copias de seguridad a distancia. Se juntan las facilidades que da la nube en cuanto a conectividad, seguridad y disponibilidad, y una copia de seguridad virtualizada que garantiza la recuperación y la copia de datos de acuerdo al cumplimiento del RGPD y a la LOPDGDD.

Por otra parte, si se externaliza el servicio, esta tercera entidad deberá cumplir los mismos requisitos legales que la empresa en cuanto seguridad de los datos que se alojan en ellos. Se puede optar por la solicitud de un certificado de RGPD para mayor seguridad acerca de la empresa y garantizar la protección de datos en la nube. Impide la divulgación, apropiamiento o uso comercial de los datos. Además de eso, es parte de sus servicios velar por la seguridad y el mantenimiento de los datos que se alojen en sus servidores.

Jurídicamente, el cliente es el responsable del tratamiento de los datos y el proveedor de cloud computing un prestador de servicios. Ambos deben mantener una relación de transparencia que aporte garantías en la adopción del servicio. Además de pedir transparencia en la relación, se exige que el cliente mantenga un control sobre todo lo relativo a sus datos.

A parte de cumplir con la exigencia legal y evitar importantes multas, este servicio aporta a la entidad grandes beneficios sociales y de eficacia laboral. No solo ayuda a la propia empresa a gestionar, organizar y potenciar la seguridad, tratamiento y movimiento de los datos, sino que genera confianza por parte de los clientes. Esto ayuda a la fidelización y a la mejor gestión de la información de la que dispone una empresa.